Una voz en contra de la tecnología invasiva
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la cantante neozelandesa Lorde ha alzado su voz en el Mad Cool Festival de Madrid para expresar su desdén hacia las nuevas gafas de inteligencia artificial (IA) lanzadas por Meta. Durante su actuación, Lorde no se contuvo al afirmar que estas gafas, promocionadas por celebridades como Kylie Jenner, son más un símbolo de preocupación que de innovación.
“Cada vez es más difícil saber qué es real”, declaró Lorde ante una multitud entusiasta. “No sabes si alguien lleva puestas unas gafas de sol o esas malditas gafas de IA. Para que conste, ¡que se jodan las gafas! No te compres las gafas. No son sexys”. Con estas palabras, la artista no solo criticó el diseño del producto, sino también los peligros asociados con su uso.
Lorde no está sola en sus inquietudes. Las gafas inteligentes han sido objeto de críticas debido a su potencial para facilitar el acoso y la extorsión. A pesar de los esfuerzos de Meta por implementar medidas de seguridad, como luces indicadoras visibles durante la grabación, múltiples investigaciones y demandas han surgido en torno a violaciones a la privacidad relacionadas con estos dispositivos.
Un caso notable involucra a trabajadores contratados en Kenia que supuestamente fueron obligados a ver contenido gráfico grabado con estas gafas para entrenar el sistema de IA de Meta. Aunque la compañía ha mantenido silencio sobre este reclamo específico, el escándalo ha alimentado aún más el debate sobre los límites éticos del uso de tecnología avanzada.
A pesar del creciente escepticismo hacia las gafas inteligentes, las ventas han superado todas las expectativas. Según EssilorLuxottica, fabricante de Ray-Ban, se vendieron más de 7 millones de unidades en 2025, lo que representa un aumento significativo respecto a años anteriores. Este éxito ha llevado a Meta a expandir continuamente su línea de productos relacionados con la realidad aumentada.
A medida que los consumidores continúan adoptando tecnologías innovadoras sin considerar sus implicaciones éticas y sociales, declaraciones como las de Lorde podrían influir en una mayor reflexión pública sobre lo que realmente significa ser ‘sexy’ en esta era digital. La artista concluyó su intervención afirmando que “el aquí y ahora es lo verdaderamente sexy”, sugiriendo así un regreso a lo auténtico frente al avance implacable del artificialismo tecnológico.


