Un fin de semana que cambió todo
Gavriel Cohen, un programador con experiencia en Wix, se encontró inmerso en un maratón de codificación que duró casi 48 horas. En este breve pero intenso lapso, creó NanoClaw, una alternativa segura y de código abierto al popular OpenClaw. Este proyecto nació como respuesta a las preocupaciones sobre la seguridad del software existente, que había sido criticado por su manejo inadecuado de datos sensibles.
Apenas seis semanas después de su lanzamiento en Hacker News, NanoClaw se convirtió en un fenómeno viral. La atención aumentó exponencialmente cuando el renombrado investigador de IA Andrej Karpathy elogió el proyecto en una publicación en X. Este respaldo no solo atrajo a miles de usuarios, sino que también generó un interés significativo entre los desarrolladores, resultando en más de 22,000 estrellas en GitHub y 4,600 bifurcaciones del proyecto.
Antes del éxito con NanoClaw, Gavriel había cofundado una startup dedicada al marketing basada en inteligencia artificial junto a su hermano Lazer Cohen. Aunque estaban logrando buenos resultados financieros y alcanzando casi $1 millón en ingresos anuales recurrentes, Gavriel decidió cerrar la empresa para concentrarse completamente en su nueva creación. Esta decisión marcó un punto crucial para ambos hermanos, quienes ahora lideran NanoCo, la compañía detrás de NanoClaw.
La historia dio otro giro emocionante cuando Docker se interesó por NanoClaw. La compañía reconoció el potencial del proyecto y propuso integrar sus tecnologías de contenedores dentro del software. Esta colaboración no solo valida el trabajo realizado por Gavriel sino que también abre nuevas oportunidades para expandir las capacidades de NanoClaw.
A pesar del éxito inicial y el crecimiento rápido, los hermanos Cohen enfrentan desafíos significativos. Aunque han decidido mantener NanoClaw como un producto gratuito y de código abierto —una promesa fundamental para ellos— están explorando formas sostenibles para monetizar sus esfuerzos. Las conversaciones con capitalistas de riesgo ya han comenzado mientras consideran ofrecer servicios adicionales como ingenieros desplegados directamente con clientes para ayudarles a implementar sistemas seguros.
A medida que la comunidad alrededor de NanoClaw sigue creciendo gracias al apoyo recibido por parte de Docker y otros desarrolladores entusiastas, es evidente que este es solo el comienzo para Gavriel y Lazer Cohen. Con planes ambiciosos por delante y una base sólida construida sobre principios éticos claros respecto al software libre, los hermanos están listos para enfrentar lo que venga.


