Una campaña inusual que despierta conciencia ambiental
En un giro inesperado, la marca de agua enlatada Liquid Death ha lanzado una campaña publicitaria que combina humor y conciencia ecológica. Junto al exjugador de los Philadelphia Eagles, Jason Kelce, la empresa propone una solución poco convencional para mitigar el impacto ambiental de los centros de datos, que consumen enormes cantidades de agua para evitar el sobrecalentamiento de sus servidores.
“Los centros de datos desperdician millones de galones de agua”, afirma Kelce en un video promocional donde un grupo de personas camina por un campo disfrutando bebidas con la marca. En tono jocoso, cantan: “¡Pee on computers together to save humanity!”, lo que ha generado tanto risas como reflexiones sobre el uso del agua.
Aunque la idea puede parecer absurda, expertos en sostenibilidad han señalado que existe una base científica detrás del concepto. Michael Obradovitch, vicepresidente de Cuentas Globales en Ecolab, comenta que “hay fuentes alternativas de agua ya utilizadas para enfriar estos centros”. Entre ellas se encuentra el agua reciclada, tratada a partir de aguas residuales y que incluye componentes como la orina humana.
Bruno Pigott, director ejecutivo de la WateReuse Association y exadministrador asistente en la EPA, aclara que aunque no se utilizaría orina directamente, “se puede limpiar y convertir en agua útil”. Este proceso es esencial para reducir el consumo del agua potable en industrias como los centros de datos.
A pesar del potencial del uso del agua reciclada, existen desafíos significativos. La infraestructura necesaria para tratar millones de galones diariamente aún no está completamente desarrollada. Dr. Greta Zornes, líder práctica en reutilización del agua en CDM Smith, destaca que “cada día estoy trabajando en proyectos relacionados con el uso de agua reciclada para centros de datos”.
Loudoun County, Virginia, es un ejemplo claro: alberga más de 250 centros de datos y consume alrededor de 200 millones de galones diarios solo a partir del agua reciclada. Sin embargo, esto representa solo el 43% del total necesario; el resto proviene aún del suministro potable.
A medida que aumenta la demanda por parte del sector tecnológico y específicamente por los centros dedicados a inteligencia artificial (IA), las empresas están comenzando a invertir más recursos en infraestructura hídrica. Meta ha anunciado inversiones significativas para mejorar las instalaciones cercanas a sus data centers.
Pigott aboga por políticas públicas que incentiven esta transición hacia el uso responsable del recurso hídrico mediante créditos fiscales. Esto podría acelerar significativamente la adopción generalizada entre diversas industrias.
A pesar del tono humorístico detrás del anuncio viral, este resalta una preocupación real sobre cómo los centros tecnológicos impactan nuestro entorno natural. Según encuestas recientes, aproximadamente siete de cada diez estadounidenses se oponen a su instalación debido al consumo excesivo de recursos hídricos. La campaña busca no solo entretener sino también educar al público sobre prácticas sostenibles necesarias para enfrentar estos retos ambientales.

