Innovación bélica en Ucrania
En un giro inesperado de los acontecimientos, más de 100 vehículos autónomos desarrollados por Forterra, una empresa estadounidense especializada en tecnología militar, han sido desplegados en las zonas de conflicto de Ucrania durante los últimos nueve meses. Este despliegue representa lo que podría considerarse como la mayor implementación de vehículos terrestres autónomos en un entorno bélico por parte de una compañía tecnológica defensiva estadounidense.
Scott Sanders, director de crecimiento de Forterra y ex oficial del Cuerpo de Marines de EE. UU., compartió su perspectiva sobre la realidad del combate: “Hasta que no enfrentes las realidades del campo de batalla, no sabrás realmente cómo se comportará tu tecnología”. Esta afirmación resuena especialmente en un contexto donde los drones aéreos han dominado la atención mediática, pero donde las fuerzas ucranianas buscan alternativas terrestres para evitar ser vulnerables a ataques desde el aire.
Los vehículos Lancer, basados en ATVs Polaris y equipados con sensores avanzados, son capaces de transportar hasta 750 kilogramos. Esto contrasta notablemente con los vehículos no tripulados (UGVs) que están desarrollando las fuerzas ucranianas, que suelen ser eléctricos y tienen una capacidad limitada. Un soldado ucraniano involucrado con estos UGVs expresó su entusiasmo: “Este vehículo es fundamental para nuestra logística y defensa; es fantástico y estamos ansiosos por recibir más”.
A pesar del éxito inicial, el camino no ha estado exento de obstáculos. Las Fuerzas Armadas ucranianas mostraron escepticismo hacia la tecnología occidental al principio. Sin embargo, tras realizar modificaciones clave —como la incorporación de antenas satelitales Starlink— los Lancers demostraron ser valiosos aliados. Desde su llegada a Ucrania el pasado octubre, estos vehículos han recorrido más de 4,000 kilómetros y han completado más de 1,100 misiones.
Aunque los Lancers pueden navegar terrenos difíciles sin intervención humana directa, aún dependen principalmente del control remoto por parte de soldados ucranianos debido a su alto valor estratégico. La falta actual de autonomía completa se debe a que estos vehículos no pueden identificar amenazas enemigas ni reaccionar adecuadamente ante ellas.
Forterra está trabajando arduamente para integrar algoritmos avanzados que permitan a sus vehículos responder dinámicamente a situaciones cambiantes en el campo. Scott Philips, director innovador en Forterra, visitó recientemente un centro operativo ucraniano para observar cómo se desempeñan sus vehículos bajo fuego enemigo.
A medida que avanza la guerra en Ucrania, expertos militares estadounidenses están convencidos sobre la necesidad urgente de invertir en tecnologías autónomas terrestres. “La autonomía terrestre es alcanzable ahora mismo”, afirmó el sargento mayor Corey Wilkens. Con competidores como Scout AI también incursionando en este espacio tecnológico militarizado, el futuro parece prometedor para los UGVs.


