Innovación educativa en Harvard
La Harvard Business School (HBS) ha dado un paso audaz hacia el futuro del aprendizaje empresarial al integrar avatares de inteligencia artificial en su programa de bootcamp para emprendedores, conocido como HBS Foundry. Este curso, que tiene una duración de ocho semanas y cuesta $699, busca no solo enseñar a los estudiantes sobre el mundo empresarial, sino también ofrecerles una experiencia personalizada mediante la tecnología.
Los avatares, desarrollados por la startup HeyGen, están diseñados para proporcionar retroalimentación individualizada durante las prácticas de pitch y reuniones simuladas. Aunque los participantes tienen acceso a sesiones en vivo con instructores reales cada semana, son estos avatares los que juegan un papel crucial al ofrecer comentarios instantáneos y específicos sobre las presentaciones de los estudiantes.
Sarah Kessler, reportera del New York Times, tuvo la oportunidad de experimentar esta innovadora metodología al presentar una idea a un avatar que simula a Jeff Bussgang, cofundador de Flybridge Capital. A pesar de que tanto el Bussgang real como su versión digital mostraron escepticismo ante la propuesta de Kessler —que consistía en crear un “Uber para bananas”—, ella observó que el avatar mantenía una sonrisa congelada durante toda su presentación.
Katharina Rings, directora del proyecto HBS Foundry, inicialmente imaginó la integración de IA como algo más básico, similar a un chatbot. Sin embargo, tras recibir comentarios positivos durante una versión beta del programa, se dio cuenta de que los estudiantes deseaban una experiencia más interactiva y guiada. Esta evolución refleja un cambio significativo en cómo se percibe la educación moderna y cómo se pueden utilizar las herramientas tecnológicas para mejorarla.
A pesar del escepticismo generalizado hacia la inteligencia artificial entre algunos jóvenes académicos, muchos participantes del bootcamp han expresado su aprecio por los avatares. Aunque Bussgang admitió que ver su propia imagen digital puede resultar algo “espeluznante”, también reconoció que sus alumnos disfrutan interactuando con esta tecnología avanzada.
El futuro del aprendizaje está aquí
Con iniciativas como estas, Harvard no solo está ampliando su alcance educativo sino también redefiniendo lo que significa aprender en el siglo XXI. La combinación de instrucción humana con inteligencia artificial podría ser el modelo educativo del futuro.


