Un nuevo paradigma en inteligencia artificial
Thinking Machines Lab, la startup de inteligencia artificial fundada por la ex-CTO de OpenAI, Mira Murati, ha lanzado su primer modelo de IA, denominado Inkling. Este innovador sistema se presenta como una alternativa a los modelos cerrados y unificados que dominan el mercado, ofreciendo a desarrolladores y empresas la posibilidad de descargar y modificar el modelo según sus necesidades específicas.
Inkling es un sistema mixto de expertos que cuenta con un total de 975 mil millones de parámetros, aunque utiliza solo una fracción —aproximadamente 41 mil millones— para cada tarea específica. Esta estructura permite que el modelo sea más rápido y económico en su funcionamiento. Ha sido entrenado con 45 billones de tokens, abarcando texto, imágenes, audio y video, lo que le otorga una capacidad única para razonar a través de múltiples formatos.
A diferencia de otros modelos populares como ChatGPT o Claude, Inkling no busca ser el mejor en todos los aspectos. En su lugar, se enfoca en ofrecer un rendimiento equilibrado y adaptable. La compañía promueve Inkling no solo como un producto terminado, sino como un punto de partida para que las organizaciones lo ajusten a sus necesidades mediante su plataforma Tinker. Esto implica que las empresas deben contar con talento especializado en aprendizaje automático para realizar estas personalizaciones.
Pese a no revelar detalles sobre su estrategia financiera ni cómo cubrirá los costos asociados al entrenamiento del modelo —realizado completamente en sistemas Nvidia—, Thinking Machines ha enfatizado su enfoque en la eficiencia. Según informes internos, Inkling ha demostrado ser capaz de utilizar solo un tercio del número de tokens requeridos por otros modelos líderes para alcanzar resultados similares en tareas específicas.
La discusión sobre los modelos cerrados versus abiertos está ganando tracción. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, ha señalado que las empresas que utilizan modelos propietarios están pagando dos veces: primero por las suscripciones y luego al entregar conocimiento empresarial valioso durante el uso del modelo. Este argumento resuena con la visión defendida por Thinking Machines sobre la importancia del control personalizado sobre las herramientas AI.
A medida que Inkling comienza a hacer olas en el sector tecnológico, surge la pregunta sobre si este enfoque realmente puede competir con los gigantes establecidos. Con una plantilla actual aproximada de 200 empleados tras superar desafíos internos recientes, Thinking Machines parece estar bien posicionada para continuar innovando sin depender excesivamente del reconocimiento individual dentro del equipo.


