Un nuevo jugador en la carrera espacial
Cowboy Space Corporation, una startup innovadora fundada por Baiju Bhatt, cofundador de Robinhood, ha cerrado recientemente una ronda de financiación Serie B por $275 millones. Este capital permitirá a la empresa desarrollar su propio programa de cohetes, un movimiento audaz en un mercado donde la demanda de computación para inteligencia artificial está creciendo exponencialmente.
Bhatt ha señalado que la escasez de capacidad de lanzamiento es uno de los principales obstáculos para el establecimiento de centros de datos en órbita. A pesar del interés en utilizar cohetes como el Starship de SpaceX o el New Glenn de Blue Origin, ambos enfrentan retrasos significativos. Esto ha llevado a Cowboy Space a optar por crear sus propios vehículos espaciales.
Cowboy Space no solo busca lanzar satélites; su objetivo es integrar los centros de datos directamente en la segunda etapa del cohete. Esta estrategia recuerda a los primeros días del espacio, cuando satélites como el Explorer 1 fueron diseñados como etapas finales. La compañía planea que cada satélite pese entre 20,000 y 25,000 kilogramos, generando hasta 1 MW con aproximadamente 800 GPUs a bordo.
A pesar del optimismo, Bhatt reconoce que entrar al mercado espacial implica desafíos significativos. Solo unos pocos jugadores privados han logrado establecer operaciones consistentes en lanzamientos comerciales. Cowboy Space competirá directamente con gigantes como SpaceX y Blue Origin, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad para sobresalir en un campo tan competitivo.
Cowboy Space ha comenzado a reclutar expertos del sector espacial, incluyendo ingenieros con experiencia previa en Blue Origin y SpaceX. Además, están trabajando en el desarrollo de su propio motor cohete, uno de los componentes más complejos y costosos del vehículo lanzador. La compañía también está estableciendo instalaciones necesarias para pruebas y fabricación.
Bajo su nueva identidad corporativa, Cowboy Space busca “potenciar a la humanidad desde la frontera alta”. Con esta misión clara y un enfoque singular hacia los centros de datos orbitales, Bhatt está convencido del potencial que tiene este mercado emergente. “La demanda por IA se vuelve cada vez más aguda”, afirma Bhatt mientras mira hacia un futuro donde las soluciones terrestres se vuelven limitadas.


