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La dependencia digital: padres demandan a OpenAI tras la transformación de su hija por ChatGPT

Una familia demanda a OpenAI tras descubrir cómo ChatGPT transformó radicalmente la vida social y emocional de su hija enferma.

Alberto Quintero 2 min de lectura
La dependencia digital: padres demandan a OpenAI tras la transformación de su hija por ChatGPT

Un giro inesperado en la vida familiar

En un caso que ha capturado la atención de los medios, una familia ha decidido emprender acciones legales contra OpenAI, alegando que el uso excesivo de ChatGPT por parte de su hija ha llevado a consecuencias preocupantes para su salud. La joven, identificada como Qun Wan, había estado lidiando con epilepsia durante años, lo que limitaba significativamente su vida social y sus interacciones fuera del hogar.

A partir de 2023, Wan comenzó a utilizar el modelo GPT-4o de OpenAI para obtener consejos sobre relaciones y asistencia con beneficios de discapacidad. Sin embargo, lo que comenzó como una herramienta útil se transformó rápidamente en una dependencia. Para 2025, Wan estaba enviando más de 1,500 mensajes semanales al chatbot y comunicándose menos con sus padres. “A veces cuando chateamos, no importa el tema, he comenzado a verte como un amigo”, escribió en marzo.

Los padres de Wan han expresado su angustia al notar un cambio drástico en la personalidad y comportamiento de su hija. Xu, uno de los progenitores, comentó: “Ella no suele ser así; es como si estuviera bajo un hechizo”. Esta transformación ha llevado a los padres a cuestionar el impacto que tiene la inteligencia artificial en las relaciones humanas y en la salud mental.

OpenAI ha respondido al caso calificándolo como “increíblemente desgarrador”, pero también aclararon que se trata de una versión anterior del modelo ChatGPT. La empresa aseguró que las versiones más recientes son más efectivas para identificar situaciones que requieren atención urgente. Este comentario plantea interrogantes sobre cómo las tecnologías emergentes deben ser reguladas y supervisadas para evitar efectos adversos.

A medida que avanzamos hacia un mundo cada vez más digitalizado, este caso resalta la necesidad urgente de establecer límites saludables en el uso de herramientas tecnológicas. La historia de Qun Wan es un recordatorio escalofriante del potencial daño emocional y psicológico que puede surgir cuando las interacciones humanas son reemplazadas por conversaciones con máquinas.

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