Un nuevo enfoque ante la inteligencia artificial
En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) parece estar presente en cada rincón de nuestras vidas, un grupo de bibliotecarios ha decidido tomar cartas en el asunto. En talleres innovadores titulados Avoiding AI, están enseñando a los ciudadanos cómo desactivar las funciones de IA en sus dispositivos, ofreciendo una alternativa a la creciente presión por adoptar estas tecnologías.
Charlie Bailey, un bibliotecario de Filadelfia, es uno de los pioneros detrás de esta iniciativa. Inspirado por las inquietudes que escuchó entre sus usuarios sobre la omnipresencia de herramientas de IA, decidió organizar un taller que no solo informara sobre su funcionamiento, sino que también empoderara a las personas para tomar decisiones informadas sobre su uso. «La gente se siente abrumada por herramientas que no eligieron», comenta Bailey.
Los resultados han sido sorprendentes. En su primer taller, más de 20 adultos se reunieron para aprender a desactivar funciones como Apple Intelligence y Gemini. La respuesta fue tan positiva que tuvo que programar una segunda sesión debido al alto interés. Las redes sociales también reflejan este fenómeno: una publicación del evento alcanzó más de 2000 ‘me gusta’ en Instagram, un número inusualmente alto para las publicaciones del centro.
Bailey no está solo en esta misión. Hannah Cyrus, una bibliotecaria en Maine, fue quien inspiró a Bailey tras publicar un artículo sobre su propio taller similar. Su experiencia ha demostrado que hay una demanda creciente por parte del público para entender y controlar el uso de la IA. «Recibía muchas preguntas sobre cómo desactivar estas herramientas», explica Cyrus.
Durante estos talleres, los asistentes no solo aprenden; también comparten experiencias y consejos prácticos entre ellos. Un participante sugirió un truco para ocultar resultados generados por IA en Google, lo cual fue recibido con entusiasmo por el resto del grupo. Este ambiente colaborativo ha creado una comunidad donde los participantes se sienten cómodos expresando sus preocupaciones y aprendiendo unos de otros.
A pesar del enfoque crítico hacia ciertas aplicaciones de IA, muchos asistentes reconocen su utilidad en áreas como la medicina o el reconocimiento óptico de caracteres. El objetivo no es rechazar completamente la tecnología, sino abogar por un uso más consciente y controlado. «La adopción forzada puede ser el punto culminante para muchas personas», reflexiona Cyrus.

